Si las altas temperaturas son difíciles de llevar para los adultos, también lo son para los más pequeños, que cuando hace tanto calor están más incómodos de lo normal, pero, ¿es bueno utilizar el aire acondicionado con los bebés? ¿cuál sería la temperatura ideal del aire acondicionado para tu bebé?
Durante sus primeros meses de vida, un niño no puede comunicarse con sus padres ni indicarles si tiene hambre, dolor, frío o calor. Por ello, los padres debemos convertirnos casi en adivinos para entender los distintos llantos de nuestros peques y saber qué les puede suceder en cada momento. Y ahora, es muy probable que tengamos claro que muchos de esos llantos o malestar sean provocados por el calor , pero ¿cómo actuar?
A continuación os explico una serie de consejos para conseguir la temperatura ideal para tu bebé en el hogar.

Temperatura ideal del aire acondicionado para tu bebé

Si quieres que tu bebé esté cómodo en casa y a gusto con la temperatura idónea, toma nota de estas claves:
  1. Lo recomendable es que la casa se encuentre en una temperatura de entre 21º y 24º durante el día y entre 19º y 21º durante la noche
  2. El termostato del aire acondicionado se debe mantener estable en una temperatura, porque cada grado de más supone un consumo extra de un 7% de energía
  3. Colocar termómetros digitales en las diferentes habitaciones para saber la temperatura que tienen. Hay que tener en cuenta que algunas estancias pueden tener fugas de temperatura por un mal aislamiento, por lo que puedes encontrar diferencias de temperaturas de un espacio a otro.

Además de aspectos generales relativos a las estancias de la casa y del aire acondicionado, también hay que tener en cuenta lo más importante, tu bebé:

  1. Comprobar si el niño suda o está frío tocándole el cuello y la frente. En muchas ocasiones poner más fuerte el aire acondicionado no es la solución más acertada.
  2. Para bajar la temperatura en verano podéis bañarlos más a menudo, con agua no excesivamente fría ni caliente para evitar cambios bruscos al salir al calor exterior de la habitación y que haga que sude más.
  3. Vestir a los peques con ropa fresquita, transpirable, de algodón, un body , una ranita de bambula o pantalón corto, que estén cómodos.
  4. No colocar al bebé delante de un aparato de aire acondicionado para que no le de directamente el frío. (Si le pilla una corriente de aire o no podéis evitar el aire acondicionado, tapadlo con una muselina)

Comodidad de tu bebé y ahorro en las facturas

Además de garantizar la comodidad de tu bebé, usar de forma eficiente el aire acondicionado puede hacerte ahorrar mucho dinero en tus facturas.
Lo primero que debes hacer como consumidor es observar cuáles son tus necesidades energéticas, solo así podrás utilizar un comparador de tarifas para que te señale el precio del kWh más barato. ¿Cómo funciona esta herramienta gratuita? Tras indicar las características de la vivienda y algunas particularidades sobre el consumo, realiza una comparativa del precio del kWh de forma instantánea. Así ahorrarás tiempo y podrás centrarte en ajustar bien tu consumo y el precio del kWh.