Antes de comenzar es importante saber a qué nos enfrentamos cuando nos referimos a una muerte de cuna; muerte de cuna es el fallecimiento repentino de un bebé aparentemente sano. No te preocupes a continuación te daremos varios tips para ayudarte a prevenirla:

 

♦ Lleva un control adecuado del embarazo

El riesgo disminuye cuando el bebé no nace prematuro ni con bajo peso, y un buen control en el embarazo podría ayudar a evitarlo en algunos casos.

 

♦ No fumar, beber alcohol ni consumir drogas durante el embarazo.

Se ha visto que existe relación entre el consumo de estas sustancias durante el embarazo y el riesgo de muerte de cuna del bebé que nace.

 

♦ Amamantar al bebé.

Dar el pecho al bebé le protege de la muerte súbita. Se calcula que el riesgo disminuye entre un 50 y un 70%, aunque los motivos no están muy claros: puede ser la leche, puede ser que los bebés que toman pecho suelen comer menos y más a menudo, teniendo un patrón de sueño algo más superficial.

 

♦ Poner a dormir al bebé boca arriba.

Según los estudios actuales poner al bebé a dormir de lado es cinco o más veces más seguro que ponerlo a dormir boca abajo, y por eso en muchos hospitales lo recomiendan así. Sin embargo, dormir boca arriba es el doble de seguro que dormir de lado.

♦ Que el colchon sea firme.

Los colchones blandos posibilitan que el bebé quede más «envuelto» y haya más riesgo de sofocación.

 

♦ Evitar que el bebé pase mucho calor.

Es más habitual que pasen calor que frío, porque el miedo a que pasen frío nos lleva a abrigarles, a veces demasiado. Si les tapamos demasiado pueden llegar a respirar de manera más profunda, agotarse en el esfuerzo y sufrir un golpe de calor.

♦ darle un chupon para que duerma.

En el caso de los niños amamantados es menos relevante, porque suelen ir cogiendo el pecho por la noche, pero en los que toman biberón sí. El chupete se ha visto protector de muerte de cuna porque el bebé parece no dormir tan profundamente con él, al ir haciendo succión cada cierto tiempo.