MES 7:

CAMBIOS EN LA MADRE:

  • El útero ya se encuentra a unos 10 centímetros por encima del ombligo. La presión del útero sobre la región púbica favorece la aparición de varices vulvares. El aumento de peso normal es de unos 9-10 kilogramos, por lo que es bastante normal la hinchazón leve de los tobillos al final del día por la alteración del retorno venoso.
  • La mujer embarazada puede sufrir una ligera caída del cabello, que se recupera tras el parto, y aumento de vello en zonas como la cara, brazos, piernas, espalda y encima del pubis. Así como notar que las uñas crece con mayor rapidez y más quebradizas. Las estrías pueden aparecer con mayor claridad, sobretodo en la zona abdominal, caderas y pechos.
  • Es el momento ideal para comenzar las clases de preparación al parto.
  • Llegado el tercer trimestre, el momento del parto se ve más cerca. Con ello, pueden aparecer temores y dudas sobre el parto y la capacidad para afrontar los cuidados de un recién nacido.
  • La asistencia a los cursos de preparación al parto permite conocer cómo controlar esta ansiedad y ayudan a la pareja a prepararse para este momento mediante el aprendizaje de técnicas de respiración, manejo del dolor, parto vaginal y parto por cesárea, además de otros temas como el puerperio.

CAMBIOS EN EL HIJO:

  • El feto pesa unos 1.600 gramos y mide alrededor de 40 centímetros
  • El feto posee los sentidos muy activos, es capaz de reconocer la voz materna y responder a ella.
  • Su cerebro madura rápidamente, comienzan a formarse los surcos y circunvoluciones propios del desarrollo intelectual humano.
  • Los músculos y pulmones se desarrollan con rapidez hasta casi completar su formación.

MES 8:

CAMBIOS EN LA MADRE:

  • La presión generada por el útero sobre las venas pélvicas, junto al aumento de los niveles de hormonas sexuales provoca la aparición de varices de distinto calibre y coloración en las piernas.
  • La presión a nivel pélvico aumenta debido a que el feto comienza a encajarse en el canal de parto, que puede producir calambres y molestias en la vagina, que se inflama y aumenta de tamaño. Además se producirá un aumento en la cantidad de secreción vaginal espesa y de coloración blanquecina.
  • Durante el transcurso del octavo mes, el útero puede comenzar a ponerse duro con frecuencia, provocando que la barriga adquiera una forma irregular. Se trata de las contracciones de Braxton-Hicks.

Contracciones de Braxton-Hicks:

Son contracciones esporádicas, no regulares, de baja intensidad y sin dolor. Se trata de una especie de entrenamiento del útero para el trabajo de parto.

Molestias comunes en el embarazo

Hinchazón, calambres, acidez de estómago, etc. son algunas de las molestias más comunes en esta etapa del embarazo. Conoce algunos consejos sobre cómo disminuirlas.

CAMBIOS EN EL HIJO:

  • l finalizar este mes, el feto pesa alrededor de 2.500 gramos y superan los 35 centímetros de longitud.
  • A partir de la semana 35, los pulmones han completado su maduración, aunque todavía se considera un feto prematuro.
  • Su piel adquiere mayor espesor, suavidad y un color rosado. Desaparece la capa de lanugo (vello fino) y, en general, le crece una buena cantidad de pelo en la cabeza.
  • A estas alturas, el feto ya suele estar colocado con la cabeza hacia abajo, es decir, en presentación cefálica. Sus movimientos son cada vez más limitados, dado que cada vez dispones de menos espacio en el interior del útero.

MES 9:

CAMBIOS EN LA MADRE:

En el transcurso de las últimas semanas puede aparecer un pequeño sangrado. Se trata de un sangrado cervical debido a la dilatación del cuello uterino por el inicio de las contracciones. Con el comienzo de la dilatación también se puede producir la expulsión del tapón mucoso (secreción pegajosa de transparente o de color marrón). Este hecho no es indicativo de que se vaya a producir el parto, todavía puede faltar cierto tiempo.  La fecha probable de parto  es cuando se cumplen 40 semanas de gestación, sin embargo, el embarazo puede prolongarse hasta la semana 41 o 42. Llegados a esta fecha se trata de un embarazo cronológicamente prolongado y si no se ha producido el parto de manera natural, se debe ingresar a la embarazada para inducir el parto con el fin de evitar posibles complicaciones.

  • Debido al encajamiento del feto en el canal del parto (entre los huesos pélvicos), la barriga se nota en una posición más baja y el dolor costal pasa a ser púbico. La sensación de cansancio y pesadez es cada vez mayor. 
  • El útero alcanza los 40 centímetros y se sitúa a la altura del esternón. 
  • El peso total ganado a lo largo del embarazo es de entre 11 y 15 kilogramos.

CAMBIOS EN EL HIJO:

  • En la semana 40 el feto tiene un peso medio de 3350 gramos y una altura de 48 – 52 centímetros.
  • A partir de la semana 37 ya no se considera un niño prematuro, está listo para la vida fuera del vientre materno.
  • Todos sus órganos ya están maduros y, debido a su tamaño, apenas dispone de espacio para moverse en el interior del útero.
  • En este periodo, la placenta ha permitido un mayor paso de anticuerpos maternos hacia el feto para proporcionarle una mayor protección frente a las infecciones en el momento de nacer.