La alimentación del bebé es un punto muy importante para conocer la razón de su llanto, ofrécele el pecho o el biberón, si lo acepta quiere decir que tenía hambre, si lo rechaza es probable que tenga otro tipo de molestia.

Para saber si tu bebé está comiendo bien, basta con poner atención en su pañal cada vez que lo cambies, si todo parece regular y con normalidad significa que se está alimentando adecuadamente. También puedes darte cuenta en el peso y si tu bebé crece adecuadamente quiere decir que está comiendo bien. Recuerda que cada niño es diferente, por lo tanto el aumento de peso puede ser distinto en cada uno. Preocúpate si tu bebé no gana nada de peso, en ese momento lo que debes hacer es acudir con el pediatra.

Cuando das pecho a tu bebé es difícil saber la cantidad exacta de leche que ha ingerido, podrás darte cuenta que tu bebé está satisfecho si suelta el pecho, deja de llorar o se queda tranquilo. Si tu bebé comienza a llorar al poco tiempo quiere decir que se ha quedado con hambre. Habrá niños que coman más y otros menos.

Hasta el primer año de edad, cuando tu pequeño ya ingiere sólidos, puedes aplicar la alimentación complementaria, la cual servirá para experimentar con nuevos sabores y texturas. No te preocupes si no se lo acaba o no lo quiere probar, lo importante es no dejar de intentarlo, mientras tanto continúa dándole leche materna.

Poco a poco identificarás si tu bebé tiene hambre y las cantidades con las que queda satisfecho. Sabrás cuando llora porque tiene hambre y sabrás cuando no.