Cada niño es diferente y la forma de actuar ante cualquier etapa siempre va a variar. Cuando llega el momento de que le salgan los dientes al bebé, puede ser que le cause mucha molestia o incluso puede pasar casi desapercibido.

Lo más común es que los primeros dientes del bebé comiencen a brotar entre los 3 y los 6 meses de edad, aunque también pueden aparecer hasta los 12 o 14 meses.

Tú notarás si a tu bebé le está molestando el dolor en sus encías y es importante atenderlo ya que podría llegar a necesitar analgésicos. El dolor que se presenta al aparecer los dientes, se manifiesta con pulsos, se extiende por la mandíbula hasta el oído y se incrementa si está acostado. Por esta situación, la posición vertical ayudará a aliviar ese dolor.

Recuerda que a menor ritmo, menos pulso y menos dolor, por ello debemos intentar calmarlo, puedes abrazarlo cerca de tu corazón para que escuche los latidos y así se tranquilice. Otra cosa que funciona muy bien son los chupones,mordederas, el hecho de morderlos lo ayuda a liberar tensión, puedes remojarlos en agua de sabor para ofrecer otra experiencia.

Si el médico le llega a recetar analgésico no olvides dárselo a las horas que le corresponda,al no hacerlo el dolor aparecerá.

Puede ser una etapa complicada, pero recuerda que tú transmites las emociones a tu hijo y si te estresas o angustias tu hijo se va a sentir igual. Lo mejor es apoyarlo y siempre estar en busca de las mejores opciones para tu bebé.