ADAM

Origen: hebreo.

Onomástica: 16 de mayo.

Es un nombre muy relacionado con la Bíblia ya que es la versión inglesa de Adán. Tiene varios significados pero todos relacionados con la historia bíblica: “hombre”, “rojo”, “sangre” y “hecho de tierra”. Adam es, además, el patriarca de Israel.

ADRIÁN

Origen: latín.

Onomástica: 8 de septiembre.

Proviene del latín Hadrianus, natural de Hadria, localidad cercana al mar Adriático. Significa “que viene del mar”. De la misma raiz nace también Adriano, una variante muy utilizada. Es un nombre bastante común en España y se encuentra de forma reconocible en otras lenguas: Adrià, Adrian, Adrien, Aidrean…

AGUSTÍN

Origen: latín.

Onomástica: 28 de agosto.

De origen latino, significa “el que es venerado”. Agustín es el nombre castellano, pero también puede encontrarse en catalán (Agustí), gallego (Agostiño) y vasco (Agosti), así como en otros países como Inglaterra, Francia, Dinamarca, Gracia, y la mayor parte de Europa.

AITOR

Origen: vasco.

Onomástica:22 de mayo.

Nombre de origen vasco que debe su historia a una leyenda inventada, según la cual Aitor fue el patriarca vasco y sus siete hijos crearon las siete provincias de Vasconia, origen de la actual Euskadi. Poéticamente, los vascos son conocidos como “los hijos de Aitor”.

ALAN

Origen: germánico / celta / latín.

Onomástica: 25 de noviembre.

Alan o Alán es un nombre con varios orígenes, aunque el más extendido es que proviene de la palabra germánica “alun” (armonía y gracia) y significa “alegría”. También se relaciona el origen de este nombre con el celta y hace referencia a la armonía y a la nobleza. Del latín podría provenir de “alanus”, que es el gentilicio de los alanos, un pueblo nómada del siglo V que ocupó Francia y España. Algunas de las variaciones de este nombre son Alen, Alin, Alam o Allan.

ALBERTO

Origen: germánico.

Onomástica: 15 de noviembre.

Viene de Adalberto, “el que brilla por su nobleza”. En catalán se usa Albert (con acento en la última sílaba) y en gallego Alberte, mientras que en países anglosajones es muy común Albert, con acento en la a.

ALEJANDRO

Origen: griego.

Onomástica: 26 de febrero.

La etimología viene del griego alexios -apartar, rechazar- y andrós -hombre-. Significa “el que rechaza al hombre” en el sentido de proteger frente al adversario. Alexandre, Alex, Alec, Alejo o Aleix son algunas de las variantes de este nombre.

ALFONSO

Origen: germánico.

Onomástica: 1 de agosto.

Alfonso significa “siempre preparado para el combate”. Es un nombre habitual en las casas reales españolas, portuguesas e italianas. Otras opciones son Afonso (gallego/portugués), Alfons (catalán), Alphonse (francés) o Alfons (alemán). Alonso e Idelfonso provienen también de la misma raíz.

ALFREDO

Origen: germánico.

Onomástica: 26 de agosto.

Con raíces germánicas anglosajonas, este nombre significa “aconsejado por los elfos”. La variante más conocida es Alfred, utilizada en varios idiomas, y su diminutivo más habitual es Fredo o Fred, que ya se usa también como nombre.

ÁLVARO

Origen: germánico.

Onomástica: 19 de febrero.

No se conoce con seguridad el significado de Álvaro, aunque parece claro que proviene de las lenguas germánicas. El nombre llegó a Hispania con la invasión goda y en la Edad Media llegó a derivar al apellido Álvarez, “hijo de Álvaro”. Algunas variantes son Alvar, Oberón o Avery.

ANDRÉS

Origen: griego.

Onomástica: 30 de noviembre.

Nombre de origen griego que significa “masculino”. A pesar de ese significado, existe también la forma femenina/neutra: Andrea. Otras opciones para chico son Andreu (catalán), Ander (vasco) o André (gallego) así como Andreas, muy usado en países nórdicos.

ÁNGEL

Origen: latín.

Onomástica: 5 de mayo.

Deriva de angelus que a su vez proviene del griego ággelos, y quiere decir “mensajero”. Los ángeles son los guardianes del cielo en la Biblia, y descienden de vez en cuando a la tierra a trasmitir los mensajes de Dios. La versión femenina Ángela también es muy popular.

ANTONIO

Origen: latín.

Onomástica: 17 de enero.

De probable origen griego y significado desconocido, Antonio deriva del latín y se usaba como sinónimo de valiente. Muy usado en España, Italia y Portugal, de aquí vienen también los nombres Antxon, Andoni, Antoni, Antón, o Anthony. El diminutivo más común es Toño.

ASIER

Origen: vasco.

Onomástica: 1 de noviembre.

Inventado por el escritor Francisco Navarro Villoslada para el libro “Amaya o los vascos del siglo VIII”, Asier proviene de la palabra vasca “hasiera” y significa “el principio”.

AXEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 21 de agosto (se puede celebrar también el 2 de marzo por San Absalón).

Derivado del nombre hebreo Absalón, Axel significa “padre de la paz”, aunque su traducción literal parezca todo lo contrario, ya que es “hacha de guerra”.

BALTASAR

Origen: hebreo.

Onomástica: 6 de enero

Del hebreo “que el dios Baal proteja al rey”. La referencia más común es la de uno de los Reyes Magos de Oriente, que llevaron a Jesucristo regalos de rey en el pesebre donde nació. La personalidad del nombre se asocia con un gran sentido de la justicia.

BAUTISTA

Origen: griego.

Onomástica: 24 de junio.

El nombre tiene raíz griega, “el que sumerge”. Bautista era el sobrenombre de San Juan, que dio bautismo a Jesús en el río Jordán. Es un nombre más común en Francia (Baptiste) que en España, donde la cultura popular dice que es nombre de mayordomo.

BENICIO

Origen: latín.

Onomástica: 22 de agosto, San Felipe Benicio.

Su uso se ha popularizado especialmente desde el salto a la fama del actor Benicio del Toro. Es un nombre habitual en España, Colombia y Venezuela. Proviene del latín y se traduce como “amigo de cabalgar”.

BIEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 29 de septiembre.

Biel es diminutivo de Gabriel pero su uso tan extendido lo ha convertido en un nombre propio. Significa “siervo de Dios”, “hombre de Dios” o “fuerza del señor” y también suele ser común como apellido.

BRUNO

Origen: germánico.

Onomástica: 6 de octubre.

Bruno significa “el protector”, “el hombre acorazado” o “el escudero” ya que proviene de la palabra germánica “brünne” (protección).

CARLOS

Origen: germánico.

Onomástica: 4 de noviembre.

Es de procedencia germana y significa “hombre libre”. Era un nombre muy habitual en las casas reales europeas, lo que contribuyó a popularizar su uso como símbolo de estatus. Su forma femenina es Carolina o Carlota.

CÉSAR

Origen: latín.

Onomástica: 15 de marzo.

Aunque el origen del nombre no está claro, sí se sabe que tiene raíces latinas y era el título honorífico de los emperadores romanos. De ahí vienen también las palabras zar y káiser. Es un nombre muy usado en toda Europa, especialmente en Italia (Cesare).

CRISTIAN

Origen: griego.

Onomástica: 12 de noviembre.

Cristián o Cristian tiene su origen en el idioma griego y proviene del latín, “seguidor de Cristo”. Su forma femenina es Cristina, y la variante portuguesa Cristiano ha ganado popularidad en los últimos años debido al famoso futbolista Cristiano Ronaldo.

DANIEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 21 de julio.

Significa “justicia de Dios”. Daniel era uno de los cuatro profetas mayores del Antiguo Testamento, contemporáneo de Moisés. La grafía del nombre es la misma en el mundo anglosajón que en el latino, lo cual será útil para personas que se muevan en varios países.

DAVID

Origen: hebreo.

Onomástica: 29 de diciembre.

De origen hebreo, David significa “el elegido por el Señor”. Se hizo popular en la Biblia por ser el nombre del segundo rey del antiguo Israel.

DIEGO

Origen: hebreo.

Onomástica: 13 de noviembre.

Deriva del hebreo, con dos posibles significados “sostenido por el talón” y “el que pelea junto a Dios”. Una de las variantes del nombre está influida por el latín Didacus, que significa instruido o didáctico. De ahí que en catalán o francés se use Dídac como variante popular.

DOMINGO

Origen: latín.

Onomástica: 12 de mayo, Santo Domingo de la Calzada.

Su origen es el término Dominus, “consagrado al Señor”, del mismo modo que el domingo es el día de la semana que tradicionalmente se dedica a la oración. De aquí nace también el apellido Domínguez.

DYLAN

Origen: inglés.

Onomástica: no tiene.

Dylan proviene de la combinación de dos palabras galesas “dy” (grande) y “llanw” (marea u ola) y la unión de ambas significa “hijo del mar”. En la mitología galesa, Dylan es un dios del mar.

EDUARDO

Origen: sajón.

Onomástica: 13 de octubre.

La tesis más aceptada señala que proviene del sajón antiguo Eadweard, que a su vez deriva de dos términos germánicos: hord y weard. Literalmente, atendiendo a su origen, significa “guardián de la riqueza”. Ha habido varios monarcas británicos con ese nombre, por lo que suele asociarse a la alta aristocracia inglesa.

ENRIQUE

Origen: germánico.

Onomástica: 13 de julio.

Del alemán Heinrich. Siguiendo los términos germánicos haim (casa, patria) y rich (amo, líder), puede significar “amo de la casa” o “líder de la patria”. El diminutivo más habitual es Quique.

ENZO

Origen: germánico.

Onomástica: 13 de julio.

Enzo es una variante de Enrique que deriva de Heinz, diminutivo de Heinrich. Ambos comparten significado: “amo de la casa” o “líder de la patria”. Enzo es un nombre muy popular en Italia, y ha llegado a España por contagio, especialmente a la zona de Cataluña.

ERIK

Origen: germánico.

Onomástica: 1 de noviembre.

Quiere decir “gobernante eterno”. Sus raíces se extienden hacia las tierras sajonas y se cree que un líder escandinavo, Erik el Rojo, fue el primero en llegar a América siglos antes que Cristóbal Colón. La forma femenina, Erika o Erica, también es muy utilizada.

ERNESTO

Origen: germánico.

Onomástica: 7 de noviembre.

Su significado se asocia a los adjetivos “serio, perseverante”. Es habitual ver variantes como Néstor o Ernest. Un Ernesto famoso es el guerrillero Che Guevara, de ahí que sea un nombre muy popular en Cuba.

FABIO

Origen: latín.

Onomástica: 31 de julio.

Significa literalmente “el que cultiva habas” y respondía a un apodo de origen agrícola. Dio nombre a una ilustre familia romana, cuyo representante más conocido fue Quinto Fabio Máximo, cónsul y dictador de Roma que contuvo el avance de Aníbal.

FELIPE

Origen: latín.

Onomástica: 26 de mayo.

Etimológicamente significa “amante de los caballos”. Históricamente, debe su difusión a uno de los apóstoles, así como a San Felipe Neri, patrón de los educadores. Es el nombre del actual jefe del estado español.

FÉLIX

Origen: latín.

Onomástica: Las fechas más comunes son el 14 de enero y el 2 de agosto.

Es un apelativo que implica buen augurio. En Roma, Felicitas era la diosa de la fortuna y de la abundancia. De ahí que inicialmente significase “fertilidad”, y más adelante, “favorecido por los dioses”, “afortunado” y “feliz”.

FERMÍN

Origen: latín.

Onomástica: 7 de julio.

Proviene de firminus, patronímico de Firmo, senador romano. Su significado es el de “firme”, “sólido” y “constante”. Goza de popularidad a nivel internacional gracias a la festividad de Iruña (Pamplona), los célebres sanfermines.

FERNANDO

Origen: germánico.

Onomástica: 30 de mayo.

No parece haber consenso en cuanto a si significado. Puede referirse a “vida aventurera”, o bien a “quien se atreve a todo por la paz”. De este nombre derivan los apellidos patronímicos Hernández y Fernández, como los famosos policías del cómic Tintín.

GABRIEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 29 de septiembre.

Literalmente significa “Fuerza de Dios”. Posee connotaciones celestiales: el Arcángel Gabriel fue, según la Biblia, quien anunció el nacimiento de San Juan Bautista y, seis meses después, el de Jesús.

GAEL

Origen: celta.

Onomástica: 17 de diciembre.

Nombre de origen bretón que deriva de ludael, “señor generoso”. Gael también es el nombre que se le da a los pueblos celtas de Escocia y norte de Irlanda, e incluso denomina el idioma gaélico. Es muy conocido por el actor mexicano Gael García Bernal.

GONZALO

Origen: germánico.

Onomástica: 10 de enero.

El nombre latino Gundisalvus deriva a su vez de los términos visigodos Gund all vus, que podrían traducirse como “preparado totalmente para la lucha”. Es un nombre presente, en distintas variantes, por toda Europa.

GUILLERMO

Origen: germánico.

Onomástica: 10 de enero.

Se corresponde con la forma castellanizada de William, compuesto por las raíces willija (“voluntad”) y elm (“Yelmo”). Se le atribuye el significado de “el que tiene la voluntad de defender a su pueblo”. Es un nombre que se asimila a un estatus social elevado, ya que es habitual en la nobleza inglesa.

HÉCTOR

Origen: griego.

Onomástica: 1 de noviembre.

Su etimología proviene del griego antiguo hektor, que significa “poseedor”. El nombre fue inmortalizado por Homero en La Ilíada, como héroe troyano hijo del rey Príamo, que defendió a la ciudad del asedio de los aqueos hasta su muerte a manos de Aquiles.

HUGO

Origen: germánico.

Onomástica: 1 de abril.

Deriva del término germánico hug, que podría traducirse como “inteligente” o “brillante”, por lo que se le atribuye el significado de “hombre sabio”. Algunos Hugos famosos son Hugo Chávez, ex-presidente de Venezuela, Víctor Hugo, escritor francés o Hugh Jackman, actor australiano.

IAN

Origen: hebreo / griego / celta.

Onomástica: 24 de junio.

Ian es la adaptación inglesa del nombre celta Iain, que deriva de Juan y significa “aquel dado por el Señor” o fiel seguidor de Dios”.

IGNACIO

Origen: latín.

Onomástica: 31 de julio.

Su etimología es discutida. Algunos autores sostengan su origen griego. Sin embargo, otros apuntan al término latino ignatius (“ardiente”, “nacido del fuego”). Son muy populares su forma hipocorística Nacho y su versión en euskera, Iñaki.

IKER

Origen: vasco.

Onomástica: 31 de mayo.

Deriva del femenino euskera Ikerne (“visitación de la Virgen”). De ahí que se le atribuya el significado de “portador de buenas noticias”. Con la aparición de personajes tan célebres como el futbolista Iker Casillas, se ha popularizado su uso fuera de Euskadi.

IMRAN

Origen: árabe.

Onomástica: –

Este nombre proviene del árabe y su significado es “anfitrión”, aunque también puede interpretarse como “lleno de prosperidad. Su variante más habitual es Imraan.

ISMAEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 17 de junio.

Proviene del alemán shaman (“escuchar”), que a su vez deriva del hebreo Yisma’el, con el significado de “a los que Dios ha oído”. De fuertes resonancias bíblicas, su uso se ha extendido en España sobre todo a partir de la década de los 70.

IVÁN

Origen: ruso.

Onomástica: 24 de junio, San Juan.

Es la variante eslava del nombre hebreo Juan. Cuando el emperador romano Constantino oficializó el cristianismo, se aceptó la forma hebrea, mientras que la eslava únicamente se conservó en los límites fronterizos del nordeste. Existe la broma de que los niños llamados Iván son muy inquietos, haciendo alusión a Iván el Terrible.

IZAN

Origen: hebreo.

Onomástica: 19 de mayo.

Izan es una adaptación gráfica al castellano del nombre inglés Ethan. Proviene del hebreo Êthän, cuyo significado es “perpetuo”, “permanente, “de larga vida”. Otra interpretación del origen del nombre es que proviene del verbo vasco “izan”, que significa “ser”.

JAIME

Origen: hebreo.

Onomástica: 25 de julio.

En lengua castellana existen varias versiones del mismo nombre, tales como Jacobo, Santiago, Yago, Thiago e incluso Diego. Todas ellas son variantes del hebreo Ya’akov, “sostenido por el talón”. En Cataluña es muy popular Jaume, tanto que su uso se está extendiendo al resto del estado español.

JAN

Origen: hebreo.

Onomástica: 24 de junio.

De origen hebreo, significa “Dios es misericordioso”. Se trata del hipocorístico del nombre Joan (Juan en catalán) y en la Edad Media fue muy popular. Hoy vuelve a ser muy utilizado y no solo en Cataluña, sino que ya se considera nombre propio en la lengua castellana.

JAVIER

Origen: vasco.

Onomástica: 3 de diciembre.

Deriva del euskera etxe-berri y puede traducirse como “aquél que viene de la casa nueva”. Son muy populares sus versiones en catalán (Xavier), vasco y gallego (Xabier). El diminutivo es Javi o Xavi.

JESÚS

Origen: hebreo

Onomástica: 1 de enero.

Proviene del arameo Yeshúa, a través de sus formas griega (Iesoús) y latina (Iesus). Nombre de marcado ascendente religioso, al ser Jesús de Nazaret la figura central del cristianismo.

JOAQUÍN

Origen: hebreo.

Onomástica: 26 de julio.

Del hebreo yahohaqim (“Yahvé -o Dios- establecerá”). De evidentes resonancias bíblicas: San Joaquín fue el padre de la Virgen María y, por tanto, abuelo de Jesucristo. Últimamente se ha popularizado el hipocorístico Quim, muy usado en Cataluña.

JORGE

Origen: griego.

Onomástica: 23 de abril.

Proviene del griego Georgios, literalmente “labrador”. Según la leyenda, San Jorge fue un soldado cristiano de la Capadocia que venció al dragón que aterrorizaba al pueblo. Jordi es uno de los santos más venerados en Cataluña, y en su onomástica se celebra el día del libro en España.

JOSÉ

Origen: hebreo.

Onomástica: 19 de marzo.

Deriva del hebreo Yósef, que se interpreta como “Dios agregará”. San José fue esposo de la Virgen María, por lo que en su onomástica se celebra el día del padre en numerosos países. Su forma hipocorística es Pepe, de uso muy frecuente sobre todo en España.

JUAN

Origen: hebreo.

Onomástica: 24 de junio.

Proviene del hebreo Yohannan y puede traducirse como “el fiel a Dios”. Su referencia bíblica es doble: San Juan Bautista, primo de Jesús, y San Juan Evangelista, autor del Apocalipsis. Su onomástica coincide con las tradicionales festividades del solsticio de verano. En Cataluña se usa Joan y en gallego Xoan.

JULIÁN

Origen: latín.

Onomástica: 28 de enero.

Del latín Iulianus, “perteneciente a la familia de Julio”. Se refiere a Cayo Julio César, célebre militar y político de la antigua Roma y una de las figuras más reconocibles del Imperio. Es un nombre muy común en países anglosajones, escrito sin la tilde.

JULIO

Origen: latín.

Onomástica: 12 de abril.

Su etimología plantea dudas. Algunos autores apuntan a su procedencia latina, de Iovilius (“dedicado a Júpiter”). Otros sostienen que viene del griego ioulios (“de espesa barba” o “de cabellos rizados”). Da nombre al séptimo mes del año.

KEPA

Origen: vasco.

Onomástica: 29 de junio, San Pedro.

Variante en euskera de Pedro (“piedra”), tomado del arameo original Kephas (“peña”). Alude al apóstol San Pedro como primera piedra sobre la que se edificó la Iglesia. Como referente, es muy conocido el músico Kepa Junquera.

KOLDO

Origen: vasco.

Onomástica: 21 de junio.

Es el hipocorístico del también euskera Koldobika, que a su vez deriva del germánico Clodovicus. Se considera el equivalente en la lengua vasca al nombre castellano Luis. Es un nombre muy habitual en Euskadi y el País Vasco francés.

LEO

Origen: latín.

Onomástica: 26 de noviembre.

Es un hipocorístico de León, que ha ganado popularidad en los últimos tiempos gracias al futbolista Leo Messi. Significa “fiero” en alusión a las características del animal salvaje. A menudo se usa también como diminutivo de Leonardo.

LORENZO

Origen: latín.

Onomástica: 10 de agosto.

Al parecer deriva del apellido toponímico Laurentius (“de Laurentum”). El cual, a su vez, proviene de la raíz latina laurus(“laurel”), que se interpreta como “coronado con los laureles” o “glorioso”. En España se llama Lorenzo al sol, debido a una canción popular que dice “el Sol se llama Lorenzo y la luna Catalina”.

LUCAS

Origen: latín.

Onomástica: 18 de octubre.

La postura mayoritaria se refiere al nombre latino Lucius, que deriva del término lux (“luz”, “claridad”). El genial humorista español Chiquito de la Calzada lo relanzó al imaginario colectivo con su célebre frase “hasta luego, Lucas”, con el significado de que se acaba la conversación.

LUIS

Origen: germánico.

Onomástica: 21 de junio.

Forma latinizada de Ludwig, que puede traducirse como “el que es ilustre en la batalla”. Es la derivación actual del germánico Clodoveo, hoy día bastante en desuso. Luis es un nombre común en familias reales europeas, sobre todo en las francesas.

MANUEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 1 de enero.

Manuel es un nombre muy popular que proviene de las palabras hebreas “Emmanu” y “El” que combinadas significan “Dios está con nosotros”. Aunque por su origen derive del nombre Emmanuel, hoy en día es un nombre por sí solo e incluso tiene sus propias variantes, como Manu, Manolo, Manolito o Lolo. También está muy extendido el uso de su derivación catalana Manel.

MARC

Origen: latín.

Onomástica: 25 de abril.

Marc es la derivación al catalán de Marcos aunque, por su popularidad, es un nombre propio muy extendido que se usa más allá de Cataluña.

 

MARCOS

Origen: latín.

Onomástica: 25 de abril.

La tesis más aceptada se refiere al nombre latino Marcus, que proviene del término marticus, “consagrado a Marte”, dios romano de la guerra. San Marcos fue uno de los cuatro evangelistas.

MARIO

Origen: latín.

Onomástica: 19 de enero.

No hay consenso sobre su etimología. Al parecer, deriva del etrusco Maris (“cargo público”) y del latino Marius (“que viene del mar”). No obstante, otros autores aluden a su origen hebreo y lo relacionan con el nombre de María.

MARTÍN

Origen: latín.

Onomástica: 11 de noviembre.

Deriva de la voz latina martius y hace referencia al dios romano Marte, consagrado a la guerra. Muy célebre gracias al defensor de los derechos civiles Martin Luther King (que a su vez adoptó el nombre de otro activista religioso, Martín Lutero). El 11 de noviembre se celebra en el norte de España la fiesta de San Martín, celebración del otoño y la temporada de castañas.

MATEO

Origen: hebreo.

Onomástica: 21 de septiembre.

Se trata de un nombre derivado de las palabras hebreas matt (“don”) y yah (referencia al Dios hebreo Yahveh) y cuyo significado es “el gran regalo del Señor” o “don de Dios”. Tiene un importante componente religioso ya que Mateo fue uno de los 12 apóstoles y también escribió el primero de los cuatro evangelios. Su variante más común es Matías.

MAX

Origen: latín.

Onomástica: 8 de enero.

Originalmente es el diminutivo de Máximo o Maximiliano, nombre de emperador alemán, muy usado en familias nobles. Significa “el más grande”. También se usa Maxim o Massimo. El femenino, menos habitual, es Maxine.

MIGUEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 29 de septiembre.

Del hebreo Mi-ka-el, que puede traducirse como “¿quién como Dios?”. El Arcángel Miguel fue quien venció a Satanás y desterró a los ángeles rebeldes. De ahí su frecuente uso combinado con el nombre Ángel.

MOHAMED

Origen: árabe.

Onomástica: 11 de abril.

Proviene del árabe Muhammad (etimológicamente, “el que merece ser alabado”). Ampliamente extendido en el ámbito musulmán, puesto que es el nombre del profeta del Islam, Mahoma. En el mundo occidental es muy conocido Mohamed Ali, nombre del boxeador Cassius Clay tras convertirse al islamismo.

NEIZAN

Origen: hebreo.

Onomástica: 24 de agosto.

También conocido como Nathan, el nombre de Neizan proviene del nombre hebreo Netanel y significa “regalo de Dios”.

NÉSTOR

Origen: griego.

Onomástica: 26 de febrero.

Dos son las teorías acerca de su significado. Puede referirse al verbo griego neomai, literalmente “llegar” o “el que llega a la meta”. Otros autores, sin embargo, lo traducen como “aquel que es recordado”.

NICOLÁS

Origen: griego.

Onomástica: 6 de diciembre.

Compuesto de las palabras nike (“victoria”) y laos (“pueblo”) y se ha traducido como “la victoria del pueblo”. De San Nicolás deriva Santa Klaus, también conocido como Papá Noel, figura típicamente navideña. El diminutivo más habitual es Nico.

NIL

Origen: griego.

Onomástica: 1 de noviembre.

Nombre catalán que proviene de la traducción del río egipcio Nilo. Su origen se remonta a la palabra griega “neilos”, que significa “lo que Dios regaló a la vida”.

NOAH

Origen: hebreo.

Onomástica: 10 de noviembre.

De origen hebreo, Noah es la derivación inglesa del nombre Noé. Significa “consolar, reconfortar y aliviar”. La versión anglosajona es más popular como nombre masculino pero, en castellano, Noa es femenino.

NOEL

Origen: latín.

Onomástica: 25 de diciembre.

Procede de la locución latina natalis die, que significa “día de nacimiento” y alude a la Navidad o fecha del nacimiento de Cristo. Su variante femenina, Noelia, es muy popular y de uso muy extendido.

OLIVER

Origen: latín.

Onomástica: 10 de enero.

El inglés Oliver deriva del francés Olivier. Su procedencia es latina y alude al árbol del olivo, cuyas hojas simbolizan la paz. De ahí que se traduzca como “defensor de la paz”. Su forma femenina más habitual es Olivia.

OMAR

Origen: árabe.

Onomástica: 16 de noviembre.

Procede del árabe Umar y significa “el de larga vida”. Conocido por ser el Rey Omar uno de los personajes de “Las mil y una noches”, su uso se ha extendido fuera de los países musulmanes. En España se popularizó gracias al actor Omar Sharif.

ORIOL

Origen: latín.

Onomástica: 23 de mazo.

Deriva del latín aureolus, que puede traducirse como “de color dorado”. Tremendamente popular en Catalunya, sin embargo su uso no está demasiado extendido en los demás países de habla hispana.

ÓSCAR

Origen: germánico.

Onomástica: 3 de febrero.

La tesis más aceptada habla de su procedencia del germánico Ansgar, que puede traducirse como “lanza de dios”. Goza de gran notoriedad gracias a los premios cinematográficos de Hollywood. En países sajones puede verse escrito como Oskar.

PABLO

Origen: latín.

Onomástica: 29 de junio.

Deriva del latín paulus, literalmente, “pequeño”, y posiblemente referencia a “hombre de gran humildad”. San Pablo de Tarso fue uno de los principales Apóstoles, especialmente conocido por su labor epistolar. Pau es la traducción al catalán, y se ha hecho muy popular gracias al jugador de baloncesto Pau Gasol.

PASCUAL

Origen: latín.

Onomástica: 17 de mayo.

Pese a que algunos autores hablan de su origen hebreo, lo más probable es que derive del latín Paschalis, que significa “día de Pascua” o “consagrado a la Pascua”. En Cataluña es un nombre muy habitual, con grafía Pasqual.

PEDRO

Origen: griego.

Onomástica: 29 de junio.

El término griego originario pétros dio lugar al latino petrus, ambos con el significado de “piedra” o “pétreo”, “firme”. San Pedro es considerado la piedra angular sobre la que se edificó la Iglesia cristiana.

PELAYO

Origen: griego.

Onomástica: 26 de junio.

Deriva del término griego pelagios (“mar”), por lo que se le atribuye el significado de “hombre de mar”. Es muy popular en Asturias, puesto que don Pelayo fue un caudillo astur que, según la tradición, comenzó la Reconquista con la primera victoria contra los musulmanes en Covadonga el 711 dC.

QUINTÍN

Origen: latín.

Onomástica: 31 de octubre.

Se trata de una variante de Quinto, derivado del término latino quintus. Este ordinal era el apelativo que se le otorgaba al quinto hijo en las familias romanas. En España, cuando hay mucho jaleo, se dice que “se armó la de San Quintín”.

QUIRZE

Origen: griego.

Onomástica: 16 de junio.

Es la versión catalana de los castellanos Ciríaco, Quirico o Quirino. Proviene del griego Kiriakós (“señor”) y significa “señorial”. En el resto de España es más habitual verlo como apellido que como nombre propio.

RAFAEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 29 de septiembre.

Procede del hebreo Refáél, que significa literalmente “Dios ha curado”. Deriva de la leyenda bíblica según la cual Tobías recibe permiso del Arcángel Rafael para curar la ceguera de su padre. Rafael es además uno de los pintores más importantes del Renacimiento italiano.

RAIMON

Origen: germánico.

Onomástica: 31 de agosto.

Es una variante, procedente del catalán, del castellano Raimundo, que deriva a su vez del germánico Raginmund, compuesto por los vocablos ragin (“consejo”) y munda (“protección). Se traduce como “el protegido por el consejo divino”. En países de habla inglesa se usa Raymond o el diminutivo Ray.

RAÚL

Origen: germánico.

Onomástica: 30 de diciembre.

Deriva originariamente del nombre germano Raoulfr, compuesto por las raíces rao (“aconsejar”) y wulf (“lobo”). Se le atribuye el significado de “poderoso consejero”. Introducido en España procedente de la contracción del francés Radulfo.

RICARDO

Origen: germánico.

Onomástica: 3 de abril.

Procede de las raíces germánicas rich (“de origen real”) y hart (“fuerte”). Etimológicamente puede interpretarse, por tanto, como “fuerte, poderoso, de regio origen”. El sajón Richard es tradicionalmente nombre de abolengo, muy típico en las familias reales inglesas. En ese sentido, quizá la referencia más popular sea Ricardo Corazón de León, héroe de las cruzadas.

ROBERTO

Origen: germánico.

Onomástica: 17 de abril.

Procedente de los términos germánicos hroth (“fama”) y behrt (“ilustre”). De ahí que se le atribuya el significado de “ilustre por su fama”. Nombre muy usado en los países de habla inglesa con las variantes Robert o Robbie. En España se ha popularizado Berto gracias al cómico y presentador Berto Romero.

RODRIGO

Origen: germánico.

Onomástica: 13 de marzo.

Deriva del godo hrod (“gloria”, “fama”) y rikja (“riqueza”). Puede interpretarse como “glorioso por su riqueza” o “rico en fama”. Rodrigo era el nombre del Cid Campeador, héroe hispánico de la reconquista.

RUBÉN

Origen: hebreo.

Onomástica: 4 de agosto.

De origen bíblico, deriva del hebreo Re’uven, que se traduce como “ved, un hijo”. El nombre aparece ya en el Génesis, el primer libro del Antiguo Testamento, como el primogénito de Jacob. En España se combina a veces con Rubén Darío, en honor al escritor modernista.

SALVADOR

Origen: latín.

Onomástica: 6 de agosto.

Deriva del nombre latino Salvator, que a su vez tiene su origen en el verbo salvare (“salvar”). Es la adaptación a la lengua romana del término “Salvador” o “Dios salva”, utilizado para referirse a Jesús por los primeros cristianos. Su diminutivo es Salva.

SAMUEL

Origen: hebreo.

Onomástica: 20 de agosto.

Nombre de marcado ascendente bíblico, procede del hebreo Shemu’el, que literalmente significa “pedir”. De ahí que sea interpretado como “el pedido por Dios” o “el escuchado por Dios”. La grafía de Samuel es la misma en diferentes idiomas, así que es muy recomendable para niños que vayan a moverse en varios países.

SANTIAGO

Origen: hebreo.

Onomástica: 25 de julio.

Existen múltiples variantes en español (Yago, Jaime, Jacobo, Diego), que derivan del hebreo Ya’akov, “el sostenido por el talón”. Se refiere al personaje bíblico Jacob, hijo de Rebeca e Isaac, que nació aferrándose al talón de su hermano Esaú. Santiago Apóstol fue el evangelizador de la Península Ibérica, y su supuesta tumba, situada en Galicia, es uno de los grandes centros de peregrinación del mundo católico.

SEBASTIÁN

Origen: griego.

Onomástica: 20 de enero.

Procede de la voz griega sebasteano, que a su vez deriva del verbo sebázo. Significa “reverenciar”, “honrar” y puede interpretarse como “venerable”, “honroso”. Normalmente se acorta como Sebas o Bastián.

SERGIO

Origen: latín.

Onomástica: 24 de febrero.

Nombre de origen incierto, aunque la mayoría de autores se inclinan por su procedencia etrusca. Deriva del latín Sergius, que puede traducirse como “el protector”. En Cataluña se usa la variante Sergi y en Francia es muy común Serge, como por ejemplo el cantante Serge Gainsbourg.

TEO

Origen: griego.

Onomástica: 23 de febrero.

Diminutivo de nombres que comparten prefijo, como Teodoro o Teófilo, que gracias al uso popular se ha convertido en nombre propio en sí mismo. El vocablo griego theos significa literalmente “Dios”. Existe un personaje de cuentos infantiles llamado Teo, que enseña a los niños a realizar actividades cotidianas.

TIAGO

Origen: latín.

Onomástica: 25 de julio.

Tiago o Thiago es una forma abreviada de Santiago, apóstol que dio lugar a una de las grandes rutas de peregrinación europeas, el Camino a Compostela. Tiago es un nombre muy habitual en portugués, mientras que la forma castellana evolucionó a Diego.

TOMÁS

Origen: arameo.

Onomástica: 3 de julio.

De la voz aramea thoma, que significa “gemelo”. Santo Tomás, según los Evangelios, fue el discípulo incrédulo al que Jesucristo hizo poner el dedo en su herida del costado para comprobar así la veracidad de su resurrección. De ahí la expresión “poner el dedo en la llaga”.

ULRIC

Origen: germánico.

Onomástica: 1 de enero.

Pese a que no existe unanimidad, se le atribuye origen germánico. Concretamente del nombre Ulrich, compuesto por las voces wulf (“lobo”) y rich (“riqueza”). Se traduce como “aquel que es poderoso o tiene la fuerza de un lobo”. También se puede encontrar como Ulrich o Ulrik.

UNAI

Origen: vasco.

Onomástica: 6 de agosto.

Deriva del euskera y puede traducirse como “vaquero” o “pastor”. Como curiosidad, es un nombre mixto, que pueden utilizar ambos géneros. En Navarra se suele usar la variante Unax, como en el caso del actor Unax Ugalde.

UXÍO

Origen: griego.

Onomástica: 13 de julio.

Equivalente gallego del castellano Eugenio. Procede del griego eughenés, que significa “de noble estirpe” y se empleaba en la antigua Grecia, así como en el Imperio romano, para designar a los hijos de los nobles.

VALENTÍN

Origen: latín.

Onomástica: 14 de febrero.

La mayoría de autores se inclina por su procedencia del latino valere, que se traduce como “aquel que tiene buena salud”, “vigoroso”. En su onomástica se celebra el día de los enamorados en gran parte del mundo occidental, ya que una leyenda dice que San Valentín casaba a las parejas por el rito cristiano cuando este estaba prohibido.

VÍCTOR

Origen: latín.

Onomástica: 22 de enero.

Proviene del verbo latino vincere, que significa “vencer”. Así pues, se traduce como “el que vence”, “victorioso”, “triunfador” o “hombre de éxito”. La forma femenina del nombre, Victoria, está recuperando auge en los últimos años.

WALTER

Origen: germánico.

Onomástica: 1 de julio o bien 8 de abril.

Procede del germánico Gualterio, formado por los términos waldan (“fuerza”) y harja (“ejército”). Se traduce, pues, como jefe o conductor del ejército. Es un nombre muy popular en países anglosajones, en América Latina, y en España por extensión.

WILSON

Origen: germánico.

Onomástica: 25 de junio.

Significa “hijo de William”, nombre derivado a su vez de Wilhem, “el que tiene voluntad de proteger”. A pesar de que tiene profundas raíces anglosajonas, Wilson es un nombre muy popular en América Latina, y ha llegado a España de la mano de la inmigración.

XENXO

Origen: griego.

Onomástica: 1 de noviembre.

Puede interpretarse como “protector de la familia”. Es la versión gallega del castellano Ginés. En Galicia es muy conocido el municipio de Sanxenxo, en la provincia de Pontevedra. Se trata de una localidad de veraneo muy frecuentada por turistas, que durante el franquismo fue erróneamente traducida como San Genjo.

XOEL

Origen: Hebreo.

Onomástica: 13 de julio.

Según la mayoría de autores, deriva del hebreo Yo-El, que significa “Yahvé es Dios”. Es el equivalente gallego al nombre castellano Joel, también bastante popular en Catalunya.

ZACH

Origen: hebreo.

Onomástica: 5 de noviembre.

Diminutivo de Zacarías o Zachary. Proviene del término hebreo zekjar-yáh, que puede traducirse como “dios se acuerda”. Numerosos personajes bíblicos llevan este nombre, pero tal vez es más conocido fue el profeta, autor del Libro de Zacarías.

ZOILO

Origen: griego.

Onomástica: 27 de junio.

Procede del nombre griego femenino Zoila, derivado del término Zoilos, que puede traducirse como “llena de vida”. En la antigua Grecia, Zoilo fue un sofista que se granjeó fama por sus críticas a las obras de Homero.