Como madre primeriza, el primer cambio de pañal al bebé puede resultar algo complicado, pero en recién nacidos es tan frecuente realizar el cambio, que pronto se convierte en una tarea casi mecánica.

Un recién nacido puede llegar a necesitar hasta 10 cambios de pañal al día, con el tiempo sólo habrá que cambiarlo después de comer, antes de acostarlo, cada vez que despierte y antes de salir a pasear. Esta zona del bebé es muy delicada y para evitar cualquier tipo de rozadura es importante limpiarlo muy bien y proteger su piel con la crema especial que le haya recomendado el pediatra.

En la actualidad existen varias opciones de pañales con diferentes características para adaptarse a la etapa en la que se encuentre tu pequeño. Encontrarás la mejor opción que se adapte a las necesidades de tu bebé.

Te recomendamos leer bien las indicaciones que vienen en los paquetes, por ejemplo si es hipoalergénico y la cantidad de gel que contienen, esto determina su calidad de absorción, lo que mantiene la humedad alejada de la piel de tu bebé.

Es recomendable elegir el pañal según el peso de tu pequeño para obtener la mejor absorción y comodidad. Fíjate que el pañal no le cuelgue ni se abra, porque de lo contrario el contenido se podría salir.

Para los recién nacidos lo mejor son los pañales con barreras, ya que sus desechos son más líquidos. Cuida mucho la piel de tu bebé, en esta etapa es cuando es más sensible y necesita mayor atención.

Con el tiempo será indispensable llevar en la pañalera un cambiador esto le brindará mayor higiene en sus cambios de pañal fuera de casa.